Los videojuegos forman parte de nuestra vida diaria y, qué decir de la de los niños y jóvenes. Los jugadores de videojuegos deben de tener una buena agudeza visual; visión binocular para ver una sola imagen y en profundidad; buena movilidad ocular para seguir el movimiento de los objetos; acomodación para enfocar a diferentes distancias; amplio campo visual; buena coordinación ojo-mano…etc. Algunos videojuegos determinados se pueden utilizar para ayudar a muchas personas en distintos aspectos como: Recuperar un ojo vago, tratar enfermedades retinianas o glaucoma. En casos donde se pretende mejorar ciertas aptitudes, como la conducción en personas de edad, después de ciertas cirugías como la catarata o para incrementar capacidades visuales en deportistas, como la visión periférica o lo que denominamos “tiempo de colisión”, indispensable para los pilotos de coches y motos o para los tenistas que tienen que devolver un saque que llega a una velocidad más rápida que el ojo. Numerosos estudios nos dicen que los videojuegos tienen un efecto positivo sobre la visión, la atención y otras capacidades cognitivas como la capacidad de decisión. Algunos videojuegos son más buenos en la recuperación de visión en niños y en adultos con ambliopía (ojo vago) que los ejercicios tradicionales. Los estímulos que se utilizan en este tipo de terapia con videojuegos permiten mejorar al mismo tiempo la visión dinámica, movimiento, sensibilidad al contraste, atención y otras capacidades cognitivas y, lo más importante, de forma divertida, buscando la motivación del que juega.